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Lo Mío
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El pueblo quechua: la herencia viva que inspira cada una de nuestras piezas
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El pueblo quechua: la herencia viva que inspira cada una de nuestras piezas

Introducción

En los Andes, nada está separado. La tierra, los colores, los hilos, la memoria… todo se entreteje. Y en Lo Mio, cada pieza que comparto contigo nace de ese mismo espíritu.
Cuando sostienes una alfombra, un cojín o un camino de mesa, sostienes también la historia del pueblo quechua, uno de los pueblos originarios más importantes de la región de Cuzco.

Una lengua que sigue latiendo: el quechua

El quechua o runa simi, “la lengua de la gente”es más que un idioma: es identidad.
En comunidades como Chinchero, Huaro, Patabamba o Ccorao, continúa siendo el puente entre generaciones. Allí, las artesanas que colaboran con Lo Mio aprenden a tejer escuchando palabras que sus abuelas también escucharon.

Cada hilo es un mensaje. Cada color, una forma de recordar de dónde venimos.

El arte textil quechua: historias tejidas a mano

Cuando una artesana quechua trabaja en un telar, lo hace con paciencia y con memoria.
Ella hila la lana, la tiñe a veces con pigmentos naturales y crea patrones que no son simples figuras: son símbolos que han acompañado al mundo andino durante siglos.

En Lo Mio, honro ese legado sin intervenir su esencia. Mi misión es que ese arte ancestral llegue a hogares del mundo sin perder su autenticidad ni su propósito.

La cosmovisión andina como forma de vida

Para el pueblo quechua, la Pachamama es más que una idea: es una presencia.
La montaña protege, el agua enseña, el color celebra.
El equilibrio ayni, la reciprocidad guía la vida comunitaria. Y ese espíritu se siente en cada pieza: nada es casualidad, nada es rápido, nada es impersonal.

Por eso, cuando recibes un tejido de Lo Mio, recibes algo más que decoración. Recibes un gesto de gratitud hacia quienes mantienen viva una tradición que merece ser protegida.

Un legado que evoluciona

El pueblo quechua no pertenece al pasado: vive, se adapta, crea.
Nuevas generaciones aprenden el idioma, diseñan, emprenden y continúan la tradición textil con orgullo.

En Lo Mio quiero ser un puente: unir hogares de todo el mundo con el arte de estas comunidades, sin apropiación cultural, sin artificios.
Solo respeto, transparencia y admiración.

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